En este cantar andar y nadar
de mi Marte rojo
me hallo contigo despierta
porque me ha tocado el aire
y me dijo que en una boca el placer no cabe...
En un pie parada
en un pie sentada
bajo esta noche,
entrelazada en yerba verde
me he sentado a desvariar
como cordero ausente con pastor alado.
Con cuerdas de guitarra
y tinta al fin entrelazadas,
tu canto y mi palabra
escondidos en un verano mudo.
Cinco poemas de Marcela Robles
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*I*
DE DONDE NADIE NUNCA
A donde nadie quiere
A ese lugar donde las Aguas
Desde el fondo
Donde los arrecifes
y tu voz
en la esquina del tiempo
Desde ...
Hace 1 semana.



Yo tenía una boca que me daba un placer que no habia conocido jamás
ResponderBorrarque paja escribes!
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